/ ERP para comercializadoras B2B
Que controla lo que compras, almacenas y revendes
Cuando le vendes a otras empresas, tu dinero no está en el banco. Está en el almacén y en lo que te deben tus clientes. Cada cotización con precio especial, cada pedido a crédito y cada factura por cobrar mueve ese dinero. Si todo eso vive en hojas de cálculo distintas, se te escapa.
Cotizas, conviertes la cotización en pedido y luego en factura, aplicas el precio de cada cliente, controlas su límite de crédito y ves quién te debe.
Además, timbras tus facturas CFDI 4.0 desde el mismo sistema. Todo está conectado al inventario de tus almacenes. Y no te dejamos solo con el sistema: te acompañamos 90 días, con un plan y fechas, hasta que tu equipo opera Bind por su cuenta.
Como software para cotizar, Bind te deja armar la cotización con el precio que le corresponde a ese cliente. Cuando la acepta, la conviertes en pedido y después en factura, sin volver a capturar productos ni cantidades. Cada documento queda ligado al anterior, así que siempre sabes de qué cotización salió cada venta.
A cada cliente le asignas su lista de precios. Además, configuras precio por volumen en cada producto: si te compran por caja o a partir de cierta cantidad, el precio cambia solo al capturar las piezas. También manejas unidades alternas, por ejemplo una caja de 24 piezas. Así, tus descuentos por volumen se aplican igual sin importar qué vendedor capture la venta.
Defines el límite de crédito de cada cliente. Si una cotización lo rebasa, Bind te avisa. Si una factura lo rebasa, la bloquea hasta que alguien con permiso la autorice. Así nadie compromete crédito que el cliente ya no tiene.
Cada factura entra a tus cuentas por cobrar, y ves qué está al corriente y qué ya venció. Tus clientes consultan sus facturas en un portal de estados de cuenta. Para ver cómo funciona a fondo, conoce nuestro software de cobranza.
El reporte de comisiones te dice cuánto le toca a cada vendedor, con el porcentaje o el monto que tú definas sobre la venta. Ya no tienes que armar la cuenta a mano en una hoja de cálculo cada fin de mes.
Ves las existencias de cada almacén antes de confirmar un pedido, haces transferencias entre almacenes, y el reporte de punto de reorden te genera la orden de compra de lo que está por agotarse. Prometes lo que de verdad tienes.
El reporte de ventas, agrupado por producto, te muestra cuánto te dejó cada uno. Con ese dato decides a quién le das precio especial y qué dejas de comprar.
No importa tu giro, lo que importa es cómo trabajas: compras mercancía, la almacenas y se la revendes a otras empresas, muchas veces a crédito.
cada cliente tiene su precio, y tú ves qué te deja cada número de parte.
el precio por volumen se aplica solo, y el stock que no está es la venta que se va.
el crédito de cada cliente tiene límite, porque lo que ya vendiste todavía no lo cobras.
Si tu negocio es mover mercancía por rutas y canales, revisa nuestro software para distribuidoras. Y si vendes sobre todo en mostrador al consumidor final, con muchos tickets pequeños, un punto de venta te va a funcionar mejor.
| Situación | Con hojas de cálculo | Con Bind |
|---|---|---|
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01
Cotizas a un cliente con precio especial
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Buscas su precio en otro archivo
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✓
Tu lista de precios se aplica sola
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02
El cliente pide más de lo que su crédito permite
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Nadie se da cuenta hasta que no paga
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✓
La factura se bloquea antes de emitirse
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03
Calculas comisiones
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Cruzas ventas y vendedores a mano
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✓
Sale del reporte de comisiones
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04
Confirmas un pedido grande
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Esperas que el inventario esté actualizado
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✓
Ves la existencia real por almacén
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Timbras tus facturas CFDI 4.0 directamente desde Bind, con validación de RFC, régimen fiscal y código postal del receptor. Si vendes a crédito, registras los pagos de tus facturas PPD con su complemento de pago. Emites notas de crédito por devolución o por monto, y si transportas mercancía, das de alta conductores y vehículos para tu Carta Porte.
Antes de decidir, prueba estos puntos con tu operación real, no con un ejemplo genérico:
El punto 6 es donde más cambian las opciones.
Casi todos te venden el sistema; pocos se quedan contigo hasta que lo operas.
Depende de cuántos documentos emites al mes, cuántos usuarios necesitas y qué complementos sumas, como comercio electrónico o el envío automático de estados de cuenta. Revisa los planes de Bind.
Un software para comercializadoras B2B es un sistema que concentra todo lo que implica venderle a otras empresas: cotizaciones, pedidos, listas de precios, crédito, facturación, inventario y cobranza. Así, cada venta va de la cotización al cobro sin recaptura y con las condiciones de cada cliente.
Venderle a una empresa no es como vender en mostrador. Hay precios negociados, compras por volumen, plazos de pago y clientes que vuelven a pedir cada semana. Un sistema B2B tiene que respetar esas condiciones en cada documento. Si tu negocio le vende sobre todo al consumidor final, lo que necesitas es un punto de venta.
Un punto de venta está hecho para cobrar rápido en mostrador, con tickets y cortes de caja. Un software B2B está hecho para vender a otras empresas, con cotizaciones, precios por cliente, crédito y cobranza. Si vendes de las dos formas, revisa que el sistema conecte ambos canales al mismo inventario. Bind lo hace.
En un sistema B2B deberías poder hacerlo sin hojas aparte. En Bind, cada cliente tiene su lista de precios, y cada producto puede tener precio por volumen, así que el precio de mayoreo se aplica solo según la cantidad.
Con un límite de crédito por cliente que el sistema respete al vender. En Bind, la cotización te avisa si el cliente se pasa de su límite y la factura se bloquea hasta que alguien con permiso la autorice.
Algunos sí. Conviene preguntar si las calcula sobre la venta o sobre la utilidad. En Bind, el reporte de comisiones las calcula con el porcentaje o el monto que definas sobre la venta.
Depende de cómo te compran. Si tus clientes piden por teléfono, WhatsApp o con su vendedor, lo importante es que el pedido entre rápido al sistema. Si quieres que compren solos en línea, necesitas una tienda B2B. Bind no incluye un portal de pedidos para tus clientes, pero sí un portal donde consultan sus estados de cuenta.
Varía mucho: de días, en sistemas sencillos, a meses, en sistemas grandes con implementador. Más que la duración, pregunta quién te acompaña y con qué fechas. En Bind no te dejamos solo: te acompañamos 90 días, en cinco hitos, hasta que tu equipo opera por su cuenta.